Tienes tu catálogo en PDF. Los precios están ahí, bien ordenados, con tu logo y todo. Y funciona... para las personas que abren el archivo. El problema llega cuando quieres que Google muestre tus precios en un resultado enriquecido o que ChatGPT te recomiende cuando alguien pregunta por tu producto. Ahí el PDF se queda corto.
No es que el PDF esté mal. Es que no habla el idioma que las máquinas necesitan para leer precios y catálogos. En esta guía vas a ver qué formato conviene, cómo pasar tus precios a una página web y cómo comprobar que Google y los motores de IA te leen bien. Sin tecnicismos raros y sin tocar código si no quieres.
TL;DR El PDF sí se indexa en Google, pero no admite datos estructurados: no genera resultados enriquecidos de precio ni entra limpio en Merchant Center. La página HTML (WordPress/WooCommerce) con schema Product + Offer + FAQPage es el formato que Google y los motores de IA pueden leer, citar y recomendar. El PDF queda como descarga secundaria: útil para el usuario, no como fuente principal de precios. Regla práctica: HTML canónico + PDF secundario + feed XML actualizado. La diferencia no es "tener la info", es tenerla en un formato que las máquinas entiendan.
Cómo publicar precios y catálogos para Google y la IA: la respuesta rápida
Si solo quieres saber qué hacer, aquí va la conclusión.
Publica tus precios y catálogos en HTML, en una página real de tu web, con datos estructurados. Deja el PDF como descarga secundaria. Esa es la vía que funciona hoy.
El motivo es sencillo. Un PDF se puede indexar en Google, sí. Pero no admite datos estructurados. Y sin datos estructurados no hay resultados enriquecidos de precio, ni forma limpia de entrar en Merchant Center. Google lo explica en su documentación sobre fichas de comerciante: los precios necesitan price o priceSpecification en el HTML.
La comparación rápida queda así:
- PDF: se indexa, pero no admite schema. Sin precios enriquecidos, sin Merchant Center limpio, difícil de extraer para la IA.
- HTML con schema: legible, citable y recomendable. Google lo entiende y los motores de IA lo pueden citar.
- PDF como descarga secundaria: perfecto para el usuario que quiere el archivo completo, no como fuente principal de precios.
- HTML en el servidor: imprescindible. Los crawlers de IA casi no ejecutan JavaScript, así que el precio tiene que venir ya en el HTML inicial.
Ese último punto es el que más se pasa por alto. Según el análisis de Vercel y MERJ, ningún crawler de IA relevante ejecuta JavaScript. Si tu precio solo aparece después de que el navegador cargue un script, para la IA ese precio no existe.
Así que la respuesta corta: HTML con datos estructurados gana. El PDF acompaña.
Antes de empezar: qué necesitas y cuándo este método no aplica
Antes de lanzarte, comprueba que tienes lo básico. Esto te ahorra frustraciones.
Checklist de partida:
- Acceso al panel de tu WordPress o WooCommerce (o la plataforma que uses).
- Tu catálogo y tus precios en un archivo ordenado: Excel, CSV o XML.
- Posibilidad de editar la plantilla o de usar un plugin que lo haga por ti.
- Una URL por producto o por categoría. Sin URL propia, no hay página que Google pueda leer.
Cuándo este método no aplica:
- Catálogos solo internos o que viven detrás de un login. Si el contenido está protegido, los bots no lo ven.
- PDFs escaneados sin OCR. Son imágenes de texto, invisibles para las máquinas.
- Si no puedes mantener los precios actualizados. Un precio viejo hace más daño que no tener precio.
No necesitas programar para nada de esto. Y sí, sirve igual si tu web es pequeña. De hecho, en una tienda pequeña el cambio se nota antes porque cada página cuenta más.
¿Y si solo tienes un PDF? Tranquilo, ese es justo el punto de partida de la siguiente sección.
Paso 1 — Pasa tus precios y catálogos de PDF a HTML
Aquí empieza el trabajo real. La idea es simple: convertir lo que tienes en un PDF en páginas web de verdad.
Crea una página por producto o por categoría. Vuelca el precio, la disponibilidad y la descripción en texto real. Nada de imágenes con el precio dentro. Un dato, un campo.
Antes: un PDF de 40 páginas con tu catálogo. El precio está en una tabla, la disponibilidad en una nota al pie, y todo junto en un archivo que Google puede indexar pero no puede convertir en un resultado de precio.
Después: una página por producto con el precio visible, el stock en texto y una descripción clara. Google puede leer el precio. La IA puede extraerlo. Y tú puedes actualizarlo en segundos.
¿Una página por producto o una tabla? Depende de tu catálogo. Si vendes pocos productos con precios distintos, una página por producto es lo ideal. Si tienes un catálogo enorme y muy cambiante, empieza por las categorías y ve bajando al detalle.
Qué hacer con el PDF que ya tienes
No lo borres. El PDF sigue siendo útil para quien quiere descargar el catálogo completo.
Manténlo como descarga secundaria y enlázalo desde la página HTML. Pero cuidado con la canibalización: si el PDF y la página HTML tienen el mismo contenido compitiendo, se estorban. La solución es marcar el HTML como canónico y dejar el PDF como recurso secundario.
¿Puedo tener los dos? Sí. ¿Debo borrar el PDF? No hace falta. Solo hay que dejar claro cuál manda.
Paso 2 — Añade datos estructurados (schema) a tus precios
Este es el paso que hace la magia. Y suena más complicado de lo que es.
Los datos estructurados son, en palabras llanas, una etiqueta que le dice a Google qué es cada cosa de tu página. "Esto es un producto. Esto es su precio. Esta es su disponibilidad." Se escriben en un formato llamado JSON-LD, que es un bloque de texto que se pega en la página.
Para precios necesitas el schema Product con Offer, incluyendo price y priceSpecification. Añade también FAQPage para las dudas típicas de precio y envío. Eso ayuda a que la IA tenga respuestas claras que citar, algo que se trabaja a fondo en esta guía sobre contenidos para que los LLM te recomienden.
Un ejemplo sencillo de bloque JSON-LD:
{
"@context": "https://schema.org",
"@type": "Product",
"name": "Nombre del producto",
"offers": {
"@type": "Offer",
"price": "49.90",
"priceCurrency": "EUR",
"availability": "https://schema.org/InStock"
}
}
Eso es todo. Un producto, un precio, una moneda, una disponibilidad.
Y aquí está la clave: el PDF no admite datos estructurados. Puedes indexarlo, pero no puedes decirle a Google "este es el precio" dentro de un PDF. Por eso el HTML es el camino.
¿Dónde pego el código? En la plantilla del producto o con un plugin que lo genere. ¿Qué campos son obligatorios? Precio, moneda y disponibilidad son los mínimos. ¿Sirve para la IA? Sí, porque le da datos limpios y verificables en lugar de obligarla a adivinar.
Paso 3 — Conecta tu catálogo con Google (feed y Merchant Center)
Con las páginas listas, toca llevar los precios a Google Shopping.
La vía es un feed XML de Google Shopping. Es un archivo con todos tus productos y sus datos, que Google lee de forma automática. Lo importante es que se actualice solo, idealmente cada 24 horas.
Campos clave del feed:
- Identificador del producto.
- Título y descripción.
- Precio y moneda.
- Disponibilidad.
- Enlace a la página del producto.
- Imagen.
- Categoría.
Un aviso importante: los precios caducados son la causa número uno de rechazo. Si el feed dice un precio y la página dice otro, Google se queda con el que no te conviene. Y si el precio está mal, el producto se rechaza.
También cuida la codificación. El feed debe ir en UTF-8 para que los acentos y símbolos no se rompan.
¿Necesito Merchant Center? Si quieres aparecer en Google Shopping, sí. ¿Cada cuánto actualizo? Cada 24 horas es lo razonable. ¿Qué pasa si un precio está mal? El producto se rechaza hasta que lo corrijas.
Paso 4 — Comprueba que Google y la IA te leen bien
No des por hecho que funciona. Compruébalo.
Checklist de verificación:
- Mira la página sin CSS ni JavaScript. ¿Se lee el precio? Si no aparece, hay un problema.
- Valida tu schema con la herramienta de resultados enriquecidos de Google.
- Comprueba que la página está indexada.
- Revisa que el HTML inicial trae los datos, no solo después de cargar scripts.
- Verifica que el feed y la página muestran el mismo precio.
Señales de error típicas:
- El precio solo está dentro de una imagen.
- El contenido está detrás de un login.
- El PDF está escaneado y no tiene OCR.
- El precio aparece solo cuando se ejecuta JavaScript.
¿Cómo sé si la IA me ve? No hay un botón mágico, pero si tu HTML es limpio, tu schema es válido y tu contenido está actualizado, estás en la carrera. Puedes comprobarlo paso a paso con esta auditoría de visibilidad en IA. ¿Por qué no aparezco? Casi siempre por uno de los errores de la lista de arriba.
Errores más comunes y cómo arreglarlos
Estos son los tropiezos que vemos una y otra vez. Con su arreglo.
- PDF escaneado sin OCR. Arreglo: pásalo por OCR o, mejor, crea la página HTML desde cero.
- Precios dentro de imágenes. Arreglo: escribe el precio como texto real.
- Contenido tras login. Arreglo: saca a la luz pública al menos la ficha de producto con su precio.
- PDF y HTML compitiendo. Arreglo: marca el HTML como canónico y deja el PDF como descarga.
- Precios sin actualizar. Arreglo: automatiza la actualización del feed cada 24 horas.
- Depender de JavaScript para mostrar el precio. Arreglo: sirve el precio en el HTML inicial.
¿Por qué no me cita la IA? Suele ser por contenido que no puede extraer. ¿Por qué me rechazan en Merchant? Casi siempre por un precio que no coincide con la página.
Cómo lo automatiza Semly (sin tocar código)
Todo lo que has leído se puede hacer a mano. Pero si prefieres no pelearte con plantillas, hay una vía más simple.
Semly es la capa de visibilidad en IA para ecommerce. Se conecta de forma nativa con WooCommerce y WordPress, Shopify, Shoptet y RedCart. Importa tu feed XML de Google Shopping y lo actualiza cada 24 horas. Y genera por ti el JSON-LD, el llms.txt y el sitemap.
Es decir, hace el trabajo técnico que hemos visto en los pasos 2, 3 y 4, pero sin que tengas que tocar una línea de código.
Además, mide lo que de verdad importa: si los modelos de IA recomiendan tu marca, tus productos o tus servicios. Analiza consultas reales de clientes para comprobar qué empresas aparecen en esas respuestas, y monitoriza prompts, competidores y fuentes.
Marcas como Ofertoland, Obeg y SportFuel ya trabajan con este enfoque. No prometemos citas garantizadas, porque nadie puede hacerlo. Lo que sí puedes hacer es poner tu catálogo en el formato correcto y medir qué pasa.
¿Cuánto tardo en montarlo? Con una integración nativa, poco. ¿Necesito desarrollador? No, esa es justo la idea.
Qué hacer después
Ya tienes tus precios en HTML, con schema y conectados a Google. Ahora toca mantenerlo vivo.
Mantén la frescura. Los motores de IA citan sobre todo contenido reciente. Según los datos de citación, la mayor parte del tráfico de bots de IA va a contenido de menos de un año. Actualiza precios, añade productos nuevos y revisa las descripciones.
Amplía a FAQ y guías. Las respuestas cortas y claras se citan más. Añade preguntas frecuentes sobre precios, envíos y devoluciones. Y crea guías que resuelvan dudas reales de tus clientes.
Mide tu visibilidad. No basta con publicar. Hay que saber si la IA te menciona, con qué frecuencia y en qué contexto. Eso es lo que te dice si vas por buen camino.
Revisa cada cierto tiempo. Los precios cambian, los productos se agotan, las categorías se reorganizan. Una revisión periódica evita que tu catálogo se quede obsoleto.
¿Y si tu catálogo es enorme? Empieza por los productos que más margen te dan o los que más se buscan. No hace falta hacerlo todo de golpe.
Y si no sabes por dónde empezar, una auditoría de visibilidad en IA te dice exactamente qué está fallando y qué arreglar primero.
La diferencia entre que la IA te recomiende o no casi nunca es tener la información. Es tenerla en un formato que las máquinas entiendan. Y eso, hoy, se llama HTML con datos estructurados, la base de las estrategias de AEO y GEO para ecommerce.